Bases de Datos

Cómo los datos se convertirán en el petróleo del futuro

Cómo los datos se convertirán en el petróleo del futuro

Los flujos de información están dando nacimiento a una nueva economía, lo que exige enfoques renovados de los organismos reguladores para evitar la conformación de monopolios.

Una refinería de petróleo es una catedral industrial, un lugar de poder, drama y recovecos oscuros: las torres de craqueo son sus pináculos góticos; las llamaradas de gas, sus vitrales; el hedor de los hidrocarburos, su incienso embriagador. en contraste, los centros de datos ofrecen un espectáculo menos obvio: edificios grises sin ventanas, en los que nada se destaca en la altura, y sin ornamentos, que parecen extenderse al infinito. Sin embargo, ambos tienen mucho en común. Por empezar, ambos están llenos de caños. En las refinerías recogen la nafta, el propano y otros componentes del petróleo crudo que han sido separados por el calor. en los grandes centros de datos transportan aire para enfriar decenas de miles de computadoras que extraen valor –patrones, predicciones y otras informaciones– de la información digital cruda.